Razones poderosas

Siendo niños adquirimos compromisos con nosotros mismos que guiarán nuestra vida de forma inconsciente durante muchos años, y, en muchos casos, durante toda la vida. Son razones poderosas que nos sirvieron en un momento dado y que están en la base de la vida que hemos construido. Se convierten en objetivos de vida que pueden afectar a cualquiera de sus áreas. Niños y niñas de familias desestructuradas que buscarán estabilidad y armonía en su entorno; que han vivido en la escasez y perseguirán abundancia y prosperidad; niños y niñas maltratados en busca de respeto y confianza; los que han sentido la ausencia materna y paterna y buscarán un mayor presencia con los suyos; …

Se trata de grandes razones, razones de peso y poderosas que se convierten en los valores sobre los que construiremos nuestra vida. Parar y reflexionar sobre las decisiones que hemos ido tomando, especialmente en momentos clave con cambios importantes, nos ayudarán a identificarlas.

Muchas veces al adoptar estos compromisos estamos sanando, sin saberlo, historias familiares que se han repetido a lo largo de varias generaciones; y, también, renunciando a desarrollar con plenitud otras áreas de nuestra vida. Identificar estos compromisos, mirarlos con compasión y agradecer la fuerza que nos han dado, es una forma de otorgarles el valor que les corresponde y también de liberarnos de la parte que nos pesa de los mismos. Es como un salto cualitativo que nos permitirá no perseguir la armonía, la prosperidad, el respeto o la presencia para evitar el dolor; sino integrarlos en nosotros desde el amor. Siento que sólo así se convierten en grandes aliados que pasan a formar parte de nuestra estructura, elevándonos y ampliando nuestra mirada, que ahora abarca un horizonte más claro y brillante.

Aparecerán las razones poderosas genuinas, aquellas que nacen de nuestros deseos y no de nuestras carencias; desde el respeto a quienes somos y de dónde venimos; y con la ilusión y la confianza de un camino libremente elegido.

 

 

, ,

No comments yet.

Deja un comentario